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5.11.12

El hombre de hielo.

Inori, by Takaki Hashimoto.

Tres meses después de llegar al Polo sur descubrí que estaba embarazada. Y yo lo sabía. que el niño que yo pariría sería un pequeño hombre de hielo. Mi útero se congelaría, finos trozos de hielo se mezclarían con mi líquido amniótico. Podía sentir su gelidez dentro de mi vientre. Yo lo sabía. el niño tendría la mirada de carámbano igual que su padre, y sus dedos estarían cubiertos de escarcha. Yo lo sabía. Que nuestra familia ya nunca más saldría del Polo Sur. El eterno pasado, con su peso desmesurado, nos aferraba los pies con fuerza. Y nosotros ya no nos podríamos soltar jamás.

A mí, ahora, apenas me queda corazón. Mi calor ya se ha esfumado en la distancia. Incluso a veces me olvido de que alguna vez lo tuve. Pero aún puedo llorar. Estoy verdaderamente sola. En el lugar más frío y solitario del planeta. Cuando lloro, el hombre de hielo me besa la mejilla. Y mis lágrimas se convierten en hielo. Entonces, él toma en su mano mis lágrimas de hielo y se las pone sobre la lengua. "Oye, te quiero", me dice. Y no miente. Lo sé muy bien. El hombre de hielo me ama. Pero el viento que viene soplando de alguna parte se lleva atrás, muy atrás, hacia el pasado, sus palabras convertidas en blanco hielo. Yo lloro. Continúo derramando grandes lagrimones de hielo. En una casa de hielo del Polo Sur congelada en la distancia.

***

After we had been in the South Pole for about three months, I realized that I was pregnant. I knew right away: the child to whom I would give birth was a little Ice Man. My uterus was covered with ice, and the amniotic fluid was mingled with slush. I could feel the chill growing in my abdomen. I just knew. The child would have his father's icicle gaze, and frost would grow on his little fingers. And I just knew: our new family would never again leave the South Pole. Our feet would surely catch on the insensate mass of the eternal past. No matter how hard we tried, we would never shake it off.


Now, there is almost nothing left of my former self. My natural warmth has been displaced far, far away. Sometimes I forget that I ever even had it. And yet somehow I can still cry. I am truly alone. I am in a colder, lonelier place than anyone in the whole world. When I cry, the Ice Man kisses my cheek. His kisses turn my tears to ice. Then he takes these ice tears in his hand and sets them on his tongue. I love you, he says. It's not a lie. I understand this well. The Ice Man loves me. But then, from some far-off place, a wind stirs and blows his white, frozen words away, away, into the past. I cry. Icy tears stream down my face. In our far away, frozen home at the South Pole.

 
 
 
 
 
Haruki Murakami, 村上春樹
Suace ciego, mujer dormida;
Blind Willow, Sleeping Woman;
(めくらやなぎと眠る女
1981-2005
 
 

26.7.12

El moderno Prometeo

The Glacial Sea, by Caspar David Friedrich.


"Pensaba en estas preguntas antes de contestar, cuando Frankestein, que en un principio había permanecido callado y parecía no tener ni fuerzas para atender, se incorporó; los ojos le brillaban y tenía las mejillas encendidas por un repentino rubor. Dirigiéndose a los hombres, dijo:

 -¿Qué significa esto? ¿Qué estáis pidiendo a vuestro capitán? ¿Tan pronto os desanimáis? ¿No le llamabais a ésta la expedición gloriosa?, ¿por qué iba a ser gloriosa?, ¿porque la ruta era fácil y apacible como un mar del sur? No; la llamabais así porque estaba llena de peligros y acechanzas; porque a cada nueva dificultad debíais renovar vuestro valor y fortaleza; porque os rodeaba el peligro y la muerte y debíais vencer ambas. Por esto la llamabais gloriosa, porque era una empresa digna. La posteridad os aclamaría como bienhechores de la humanidad; se veneraría vuestro nombre, como el de aquellos hombres valerosos que se enfrentaron con honor a la muerte en beneficio de la especie humana. ¡Y mirad ahora!: con la primera impresión del peligro, o, si lo preferís, la primera gran prueba, vuestro valor se desvanece y estáis dispuestos a pasar por hombres que no tuvieron la fuerza suficiente para afrontar el frío y el peligro...; los pobres tenían frío y volvieron junto a sus chimeneas. En verdad que para esto no se hubieran requerido tantos preparativos; no teníais que haberos aventurado hasta aquí, ni hacer pasar a vuestro capitán por la vergüenza del fracaso, para demostrar que sois unos cobardes. ¡Sed hombres!, ¡sed más que hombres! Sed fieles a vuestros propósitos, firmes como las rocas. Este hielo no está hecho del mismo material del que podrían estar hechos vuestros corazones; es vulnerable, no puede venceros si os empeñáis en que no lo haga. No volváis a vuestras familias con la frente marcada por el estigma de la vergüenza. Regresad como héroes que lucharon y vencieron y que desconocen lo que es darle la espalda a su enemigo."

***


 I hesitated before I answered, when Frankenstein, who had at first been silent, and indeed appeared hardly to have force enough to attend, now roused himself; his eyes sparkled, and his cheeks flushed with momentary vigour. Turning towards the men, he said:


 "What do you mean? What do you demand of your captain? Are you, then, so easily turned from your design? Did you not call this a glorious expedition? And wherefore was it glorious? Not because the way was smooth and placid as a southern sea, but because it was full of dangers and terror, because at every new incident your fortitude was to be called forth and your courage exhibited, because danger and death surrounded it, and these you were to brave and overcome. For this was it a glorious, for this was it an honourable undertaking. You were hereafter to be hailed as the benefactors of your species, your names adored as belonging to brave men who encountered death for honour and the benefit of mankind. And now, behold, with the first imagination of danger, or, if you will, the first mighty and terrific trial of your courage, you shrink away and are content to be handed down as men who had not strength enough to endure cold and peril; and so, poor souls, they were chilly and returned to their warm - firesides. Why, that requires not this preparation; ye need not have come thus far and dragged your captain to the shame of a defeat merely to prove yourselves cowards. Oh! Be men, or be more than men. Be steady to your purposes and firm as a rock. This ice is not made of such stuff as your hearts may be; it is mutable and cannot withstand you if you say that it shall not. Do not return to your families with the stigma of disgrace marked on your brows. Return as heroes who have fought and conquered and who know not what it is to turn their backs on the foe."






Mary Wollstonecraft Shelley,
"Frankestein, or The Modern Prometheus"
1818

4.5.12

Cold Wall. Window Closed.



Looking Through the Window, by Vladimir Zivkovic



"That thing about Peter Pan is, mate, he's a coward. Had a chance of a lifetime and he balled up. He fucked off back to Neverland. All alone forever he was by his own hand. Poor old Wendy. She had to grow old without him. Fucking tragedy, if you ask me. Well, I suppose you're old enough and, well, you're ugly enough to make your own decisions. Or make your own mistakes. 


It's up to you, son. Stay or run."


"Lo que pasa con Peter Pan es, chaval, que es un cobarde. Tuvo la oportunidad de su vida y se rajó. Se volvió al puto país de Nunca Jamás. Sólo para siempre estuvo, por su propia mano. Pobre de Wendy, vieja. Tuvo que envejecer sin él. Es una jodida tragedia, si me preguntas. Bueno, supongo que... Eres lo bastante mayor y, bueno, que estás lo suficientemente maltrecho como para tomar tus propias decisiones. O cometer tus propios fallos. 


Todo depende de ti ahora, hijo. Quédate o corre."



Skins U.K. ep.7 "Alo"
season 6







1.3.12

Fahrenheit 451





-Antes de Cristo había un pájaro tonto llamado Fénix, que cada cien años hacía una pira y se quemaba en ella. Pero cada vez que se quemaba, resurgía de las cenizas, volvía a nacer. Algún día dejaremos de hacer estas malditas piras funerarias y bailaremos sobre ellas.

"Y ahora retomemos el río. Y quedaos con una idea: no sois importantes, no sois nada.
Algún día la carga que llevamos le servirá a alguien. Pero incluso cuando teníamos los libros a mano, no usábamos lo que extraíamos de ellos.

En las próximas semanas, meses y años, nos vamos a encontrar con mucha gente completamente sola. Y cuando nos pregunten qué hacemos, podremos decirles: recordar."

"Y a cada lado del río había un árbol de la vida, que daba doce tipos de frutos y florecía todos los meses. Y las hojas de aquel árbol servían de cura a las naciones."


Ray Bradbury,
Fahrenheit 451,
1953

Comic of Tim Hamilton,
2010

10.10.11

The Fisher King


Bonfire Long Exposure, by Dan Cronin


-¿Conoces la historia del Rey Pescador?

-No...

-Comineza cuando, siendo niño, el príncipe tiene que pasar una noche sólo en el bosque para demostrar su valor y poder convertirse en rey. Y mientras pasa la noche sólo, le soprende una visión sagrada. En la hoguera, se le aparece el Santo Grial; símbolo de la gracia divina del Todopoderoso. Y una voz le dice al niño: "Tú custodiarás el Grial para que pueda curar los corazones de los hombres". Pero el muchacho quedó ceguado por la visión más impresionante de una vida llena de poder, gloria y belleza. Y en un estado de inmenso asombro, sintióse por un instante no como un niño, sino invencible; como Dios. Y se acercó a la hoguera para coger el Grial. Y el Grial desapareció, quedando su mano en el fuego que le produjo grandes quemaduras. A medida que el niño crecía, la herida se hacía más profunda. Hasta que un día, la vida perdió aliciente para él. Ya no tenía fe en los hombres, ni en sí mismo. No podía amar, ni ser amado. Estaba hastiado por sus experiencias, y empezó a morirse. Cierto día, un tonto penetró en el castillo y encontró sólo al rey. Y al ser tonto, era un ingenuo, y no vió que era el rey. Solo vio a un hombre a solas, lleno de dolor. Y le preguntó al rey: "¿Qué te aflige, amigo?", y el rey le respondió: "Estoy sediento y necesito agua para refrescar mi garganta". Y el tonto cogió una copa que había junto a su lecho, la llenó de agua y se la dio al rey. Y cuando el rey comenzó a beber, se percibió de que su herida estaba curada. Miró sus manos y allí estaba el Santo Grial que había buscado durante toda su vida. Se volvió hacia el tonto y le dijo: "¿Cómo has encontrado tú lo que mis mejores y más valientes hombres no han podido?". Y el tonto respondió: "No lo sé... sólo sé que tú tenías sed".


The Fisher King, 1991
Terry Gilliam




6.6.11

The Beauty and our Beasts - Parte X - Arena





Charlotte exhaló ceñuda una nube tóxica mientras sostenía el cigarrillo entre su dedo índice y anular. Victoria fijó sus ojos en las uñas, negras de esmalte y extrañamente esbeltas. El gesto le confería un aire de impasibilidad y fortaleza, como si se pudiera observar, por un breve instante, un poso de ideas y superación. Un momento dulce, como los llamaba por entonces Victoria. Charlotte miraba al cielo cuando dijo:

-          -No lo entiendo.

Su interlocutora seguía ensimismada en el gesto, desgranándolo aún; disfrutando de cada segundo como si de arena fina entre sus dedos se tratara. Un gran reloj de arena.

-       -¿Sabes? No quiero fardar, pero se merece una lección. Está pidiendo a gritos que yo se la dé – Acabó con la colilla a golpe de talón-. Es increíble, no me lo esperaba. ¿Qué se habrá creído? He oído lo que va diciendo y me dan ganas de esconder un ladrillo en el bolso y lanzárselo a la cabeza como… como si fuera una onda.

Mientras dijo aquello, hacía el gesto propio. Victoria reprimía con gran esfuerzo una carcajada nerviosa. No quería perturbar el transcurso del apasionado monólogo, que continuó con algún que otro improperio y frase entrecortada por mordedura de labio inferior.

-       -Esa tía es la primera que es lo que dice de mi. Se atreve a insultarme así. No es justo. No soy así. No me conoce.

Y fue entonces cuando el tiempo se detuvo. Las vendas no hacen ruido cuando caen al suelo, pero Victoria estaba segura de haber oído el chasquido de un par de manos sacándola de un trance. “No me conoce”. Fue esa la clave de todo. “No me conoce”.

-       -Nadie te conoce.

-       -¿Cómo dices…? – Charlotte la miraba desde el porche con los ojos abiertos como agujeros negros, rígida como una montaña.

Victoria no se sintió sorprendida al percibir la violencia del instante. Todo parecía a punto de estallar y meterse en aquellos ojos que la miraban con descarada sorpresa e ira. Pero todo acabó de forma abrupta cuando, resuelta como era, Charlotte se removió la gran melena desde la raíz, dejándola caer en su hombro derecho. Suspiró mirando hacia sus pies, con la cabeza más gacha de lo normal.

Varios años después, Victoria recordó aquel momento. Recordó a Charlotte, su altura, su delgadez y su éxito. La gran melena caramelizada, las noches en su jardín, sus bailes con los chicos, las fiestas en su casa, su madre a quien sólo vio una vez, el gato canela, sus consejos, el maquillaje… su energía. Sólo tiempo después comprendió que lo que entonces había percibido como la ruptura de algo, no fue otra cosa que el inicio de un estado. Una caída, y el comienzo de la confianza.

Se dio cuenta entonces de que lo que antes parecía una montaña… no fue más que arena.






Extracto de "La chica de la Maleta Roja"
Relato personal.



Picture: "Smoking...", by Dangerbrown

4.12.10

The Blueberry Pie & The Keys